martes, 31 de julio de 2012

Complementos para una trama

La elaboración de una buena película siempre parte de un buen guión. Esto es algo obvio. Lo que diferencia a unas películas de otras son las historias, la manera en que son contadas y los elementos que aparecen en ellas. En este post me detengo específicamente en la aparición de diversos complementos del mundo de la moda que suelen jugar un papel esencial en el desarrollo de determinadas películas o capítulos de famosas series de televisión. 

Uno de los complementos más significativos es el anillo. Aparte de ser la base y, por eso no me detengo demasiado en ella, de la trilogía El señor de los anillos salida de la mente de Tolkien y llevada con acierto al cine por Peter Jackson, me detengo en dos ejemplos significativos donde los anillos cobran argumentalmente, mucha importancia. 
El codiciado anillo de la aventura de Tolkien
En primer lugar, en La ventana indiscreta (Alfred Hitchcock, 1954) el descubrimiento de un anillo es esencial para que el personaje interpretado por James Stewart esté más seguro de que el vecino del bloque de enfrente ha asesinado a su esposa. Para ello convence a su novia (Grace Kelly) para que vaya a casa del vecino e intente encontrar dicho objeto.
Grace Kelly y James Stewart
Con esta situación se produce uno de los momentos más recordados del filme ya que ella encuentra el anillo, se lo pone y echa las manos a la espalda para que él pueda ver el anillo desde los prismáticos, señalándoselo con la otra mano.

Kelly señalando el anillo, clave para el misterio
Pero existen joyas que pueden provocar problemas e incluso la muerte. El máximo ejemplo lo encontramos en la serie de televisión Falcon Crest. En su última temporada, uno de sus personajes más carismáticos, Maggie (Susan Sullivan) moría ahogada en el fondo de una piscina al quedarse atascado el anillo que llevaba en la rejilla del fondo mientras recogía unos juguetes.

Maggie y su trágico final por culpa de un anillo
Siguiendo con el apartado de joyas éstas han dado lugar a tramas, o parte de ellas para el recuerdo. Si hablamos de colgantes, sin lugar a dudas, uno de los más carismáticos, es El Corazón del Mar, esa codiciada piedra azul con la que es retratada Kate Winslet en Titanic (James Cameron, 1997) por Leonardo DiCaprio. En la edición especial del DVD del premiado filme hay un final alternativo concerniente a dicha joya.
Kate Winslet y su valioso colgante
De igual modo, el descubrimiento del mal uso de ciertos complementos puede detonar terribles problemas varios. En el modélico filme, Madame de (Max Ophuls, 1953) la venta de unos pendientes para pagar unas deudas es el eje de una historia de amor ambientada en el siglo XIX y protagonizada por Charles Boyer, Danielle Darrieux y Vittorio De Sica.
Danielle Darrieux y sus pendientes
Otra joya que juega un papel fundamental en la trama es el collar de diamantes en Los tres mosqueteros y cuya recuperación se convierte en un asunto de estado ya que fue regalado al Duque de Buckingham por la Reina Ana de Austria y la historia, salida de la mente de Alexandre Dumas padre es uno de los puntos más destacados en sus adaptaciones cinematográficas, de las que recomiendo la dirigida George Sidney en 1948 con un reparto encabezado por Gene Kelly, en donde la reina era interpretada por Angela Lansbury.
Angela Lansbury, una reina en problemas por una joya
Los bolsos, en sus distintos tamaños, también es un complemento indispensable en algunos filmes o series de televisión, por ejemplo, en un episodio de la serie Se ha escrito un crimen titulado A fashionable way to die de 1987 donde el hallazgo de un bolso rojo provoca el asesinato de un hombre. La foto donde posan las modelos y en la cual hay una que no lleva bolso, es el detonante para que Jessica Fletcher (Angela Lansbury) averigüe todo.

Por otro lado, si hablamos de bolsos emblemáticos, hay que mencionar el de viaje que Julie Andrews lleva en Mary Poppins (Robert Stevenson, 1964), de donde la peculiar niñera (papel que le valió el Oscar a la Mejor Actriz), sacaba literalmente de todo (un perchero, un espejo, una lámpara etc...).
Mary Poppins y su peculiar bolso
Otro bolso con importancia en una trama, en este caso en el cine más reciente, lo encontramos en la última película de Pedro Almodóvar La piel que habito, ya que en ese bolso, de Dior, dicho sea de paso, se mete una pistola para despistar (minuto 1:29 del trailer),y no digo más para el que no la haya visto.

Otro complemento, esta vez masculino, la corbata, fue convertida, de nuevo de la mano de Alfred Hitchcock, en un arma mortífera, siendo lo que utiliza el asesino (Barry Foster) de su penúltimo filme (Fenesí, 1972) para llevar a cabo su peculiar carrera criminal.
El asesino de la corbata de Frenesí
Los zapatos son otros complementos esenciales en la vestimenta y el cine los ha tratado de muy diversas maneras: como codiciado objeto de deseo, ya que las protagonistas de la serie y las películas de Sexo en Nueva York tienen siempre en mente los zapatos de Manolo Blahnik, o como pieza fundamental para resolver el conflicto del argumento, como en La Cenicienta, producida por Walt Disney en 1950, ya que el zapato de cristal sólo podía encajar en el pie de una persona o como medio para volver a casa, tal fue el caso de los zapatos de rubíes de Dorothy (Judy Garland) en El mago de Oz (Victor Fleming, 1939).
Dorothy con sus compañeros y los zapatos mágicos

Para finalizar destacaré a una actriz que no necesita presentación: Audrey Hepburn. La vestimenta y los complementos que llevaba en sus películas eran simplemente, un recreo para la vista. No hay nadie que pueda llevar con tanta elegancia un collar de perlas de tres vueltas, si no he contado mal, encajando con el espacio en el que la espalda quedaría el aire en esa joya de traje diseñado por Givenchy, en el comienzo de Desayuno con diamantes (Blake Edwards, 1961).
De igual modo Hepburn fue sinónimo de elegancia en My Fair Lady (George Cukor, 1964) donde es educada como una distinguida señorita de la alta sociedad, una imagen a la que contribuyen los vestidos y tocados, diseñados por Cecil Beaton, como los que lleva en las carreras de caballos de Ascot. Sobran las palabras.
La elegancia personificada:Audrey Hepburn
He querido hacer este post pensando en todas las blogueras que conozco vinculadas a la moda, como Rocío Reche Selas,Clara Guzmán, Olga Herrera, Carmen Viana, Beatriz Vélez y un largo etc y he querido rematarlo con una actriz que era un complemento perfecto en sí misma pusiera lo que se pusiera.

martes, 24 de julio de 2012

El murciélago en la colmena

    CRÍTICA DE "EL CABALLERO OSCURO:LA LEYENDA RENACE"

Si hay algo que caracterice el cine de Christopher Nolan es que, de entrada, las historias que plantea, y que suele escribir junto a su hermano Jonathan, son complejas. Esto es algo que ya dejó claro con Memento (2000) y lo ha convertido en una de sus señas de identidad. En el caso que nos ocupa, El Caballero Oscuro: La leyenda renace, para cerrar la trilogía iniciada por Batman Begins (2005), Nolan nos plantea una historia donde Batman/ Bruce Wayne es el héroe de la película, pero alrededor de él hay muchos personajes sobre los que la historia se detiene no siendo Batman el protagonista absoluto que sale en todos los planos de ahí que compare el planteamiento del filme con una colmena.
Christian Bale, el Batman de Christopher Nolan
Precisamente, la cantidad de personajes hace que la ambición de la historia sea de tal calibre que el ritmo narrativo languidezca en buena parte de su extenso metraje, rayando a veces el tedio, aunque sube unos cuantos peldaños en el tramo final, bastante trepidante, aunque con un aire déjà vu.
El apartado interpretativo es un capítulo aparte. Christopher Nolan demuestra una tendencia a repetir con actores con los que ya ha trabajado con anterioridad. Para seguir la línea de la trilogía se mantienen en el reparto tres ganadores del Oscar: Christian Bale (mejor  cuando está sin el traje de Batman), Michael Caine, ambos también en The Prestige. El truco final (2006) y Morgan Freeman, además de volver a contar con el siempre solvente Gary Oldman. Por otro lado se incorporan Marion Cotillard, también ganadora del Oscar(del doblaje español de su personaje mejor no hablo) y Joseph Gordon-Levitt, con los que Nolan ya trabajó en Origen (2010), donde Michael Caine también actuaba. Los personajes que encarnan estos dos actores mencionados son los que encierran mayores sorpresas en la trama, de las varias que tiene.
Joseph Gordon-Levitt con Christian Bale en el filme
Un párrafo aparte se merece la elección de los actores para interpretar al villano de la función y a Catwoman. En el primer caso, Tom Hardy como Bane cumple su función de manera correcta simplemente. No es, a mi juicio, un villano para la historia como lo fueron Heath Ledger encarnando a Joker en El Caballero Oscuro (2008), el segundo filme de la franquicia de Nolan, con un Oscar póstumo merecidísimo, Jack Nicholson interpretando también a Joker en Batman (Tim Burton, 1989), a pesar de su histrionismo, o el magnífico Danny DeVito en la piel de el Pingüino en Batman vuelve (Tim Burton, 1992).
Tom Hardy como Bane, el villano de la película

Por otro lado Anne Hathaway, como Catwoman, no hace olvidar en absoluto la interpretación que hizo Michelle Pfeiffer en Batman vuelve, donde, además, el origen del personaje está contado de una manera más llamativa, con esos gatos rodeándola y la escena en que confecciona su traje, mientras que Hathaway interpreta a una Catwoman que es una ladrona, con lo que quizá tenga un aire más humano, pero el toque Burton le gana al de Nolan en ese aspecto.
Bale y Hathaway en una escena del  filme
Con El Caballero Oscuro: La leyenda renace se cierra, en teoría, yo no lo tengo tan claro, una trilogía que ha revisitado sabiamente la historia del famoso hombre murciélago, aunque en este caso, para mi gusto, un poco menos de ambición narrativa hubiera beneficiado a la película.

martes, 17 de julio de 2012

Luctuosa semana para el séptimo arte

Cuando escribí mi última entrada en este blog, con motivo de la muerte del actor Ernest Borgnine, fallecido el 8 de julio, no imaginé que, durante esta última semana, Hollywood iba a ser sacudido por tres muertes más. Empiezo por la última conocida, el 15 de julio: Celeste Holm, fallecida como Borgnine a los 95 años de edad
Celeste Holm (1917-2012)
Esta actriz aunaba talento y belleza y para los más cinéfilos, formó parte del espléndido reparto de Eva al desnudo (Joseph L. Mankiewicz, 1950) interpretando a Karen la amiga de la actriz Margo Channing (Bette Davis), víctima, como el resto de los personajes, de las artimañas de Eve Harrington (Anne Baxter) para llegar a triunfar como actriz. Precisamente el personaje de Holm es el primero en ser engañado por Eve, ya que consigue que le presente a Margo. La película obtuvo un rotundo éxito, obteniendo seis Oscar, entre ellos a la Mejor Película, Director, Guión o Actor Secundario para George Sanders en un filme que incluía en su reparto a Thelma Ritter y Marilyn Monroe. Pero esta película, un clásico indiscutible, no fue la única producción de éxito en la que Holm intervino. 
La actriz junto a Bette Davis en Eva al desnudo
Precisamente tres años antes Holm intervino en La barrera invisible, dirigida por Elia Kazan y que fue la triunfadora en la ceremonia de 1948, siendo premiada como la Mejor Película. El filme fue uno de los primeros en tratar abiertamente la discriminación de los judíos, un hecho destacable, ya que la Segunda Guerra Mundial había acabado en 1945. El filme, con un reparto encabezado por Gregory Peck y Dorothy Maguire le sirvió a Celeste Holm para ganar el Oscar a la Mejor Actriz de Reparto. Posteriormente Holm trabajó junto a Olivia de Havilland en Nido de víboras (Anatole Litvak, 1948) y con Loretta Young en Hablan las campanas (Henry Koster, 1949) donde ambas interpretaban a unas monjas.
Con Gregory Peck en La barrera invisible
La carrera de Holm es muy extensa y con muchos títulos destacados tanto en cine, con otros ejemplos como Alta Sociedad (Charles Walters, 1956), un exitoso remake de Historias de Filadelfia (George Cukor, 1940) encabezado por Grace Kelly, Frank Sinatra y Bing Crosby, y televisión con numerosas TV movies e intervenciones episódicas en series tan exitosas como El fugitivo, Colombo, Las calles de San Francisco, Vacaciones en el mar, pero, por encima de todas, Holm tuvo una intervención televisiva para el recuerdo en seis episodios de Falcon Crest en 1985. En la famosa serie interpretó a Anna Rossini una vengativa mujer que, debido al odio que siente hacia Angela Channing (Jane Wyman), no duda en prenderle fuego a la famosa mansión, emblema de la serie vinícola. Pinchen en el enlace para comprobarlo

La actriz, como Ernest Borgnine también asistió a las reuniones de ganadores del Oscar celebradas en 1998 y 2003, apareciendo en ambas ocasiones en la primera fila. Este video corresponde a la del 2003, presentada por Olivia de Havilland

Pero, como digo la semana ha estado teñida de negro para el mundo del cine ya que también falleció el productor Richard D. Zanuck, el pasado día 13 a los 77 años.
El productor Richard D.Zanuck

Zanuck fue uno de los productores clave desde mediados de los años 60 y ligado a producciones exitosas como Sonrisas y lágrimas (Robert Wise, 1965) o El Golpe (George Roy Hill, 1973) ambas premiadas  con el Oscar a la Mejor Película de sus respectivas ediciones, donde él ejerció de productor ejecutivo sin acreditar En El Golpe coincide por primera vez en las tareas de producción, con David Brown, un equipo ligado al éxito.  Sólo tuvieron que pasar dos años para que Zanuck empezase a ser reconocido. Fue el productor, de nuevo junto a David Brown, de Tiburón (Steven Spielberg, 1975) un descomunal éxito comercial donde precisamente, los inconvenientes y problemas, fueron una constante durante su rodaje y las soluciones se convirtieron en los aciertos de la película: Las primeras víctimas del famoso escualo perecieron sin que el animal se viese, pero fue una idea motivada por el tiburón diseñado para la película, que resultó algo defectuoso, y se decidió que no saliera en pantalla hasta que funcionase decentemente bien, de ahí que el tiburón salga por primera vez cuando ya se ha pasado el ecuador del filme y el hecho de que al principio no saliera en las escenas de las muertes, contribuyó a transmitir el miedo de lo que había bajo el agua. El vínculo con Spielberg venía motivado porque Zanuck produjo su anterior filme Loca evasión (1974).       
Zanuck continuó su exitosa carrera como productor con la primera secuela de Tiburón rodada por Jeannot Szwarc en 1978. Ya en los 80 estuvo detrás de títulos como Veredicto final (Sidney Lumet, 1982) un drama judicial con Paul Newman y Charlotte Rampling, o Cocoon (Ron Howard, 1985) y su secuela dirigida por Donald Petrie en 1988. Al año siguiente, su olfato como productor dio en el clavo como nunca gracias a Paseando a Miss Daisy, la adaptación al cine de una obra de teatro de Alfred Uhry, dirigida por Bruce Beresford y protagonizada por Jessica Tandy y Morgan Freeman, que ganó el Oscar a la Mejor Película en 1990 y por lo tanto le hizo tener una de esas codiciadas estatuillas doradas.
Zanuck con el Oscar por Paseando a Miss Daisy en 1990
 Zanuck, tras éxitos comerciales como la catastrofista Deep Impact (Mimi Ledder, 1998), su última producción junto a Brown, o Ejecución Inminente (Clint Eastwood, 1999),  inauguró la nueva década con el comienzo de una fructífera relación profesional con el director Tim Burton implicándose en la producción de sus filmes desde el remake de El planeta de los simios (2000) hasta Sombras tenebrosas, el último filme de Burton, estrenado este año, por lo que Zanuck es productor de filmes como Big Fish (2003) que contiene un pequeño guiño a Tiburón, Charlie y la fábrica de chocolate (2005), Sweenie Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet (2007) y Alicia en el País de las Maravillas (2010). Entre medias Zanuck produjo también Camino a la perdición (Sam Mendes, 2002) un filme noir donde volvía a coincidir con Paul Newman tras Veredicto final.

La última muerte (también el día 13) , como muchos saben ya, es la de Sage, el hijo mayor de Sylvester Stallone a los 36 años, nacido en 1976, el año en que éste triunfaba entre la crítica y el público con Rocky, de John G. Avildsen. Curiosamente, Sage intervino con su padre, en 1990, en la quinta entrega de la serie de filmes sobre el boxeador, interpretando a su hijo, por lo que la realidad y la ficción se daban la mano. También coincidió con su padre en Daylight: Pánico en el túnel (Rob Cohen, 1996). Sus inquietudes artísticas le han llevado a dirigir y escribir, siendo el artífice del cortometraje Vic (2006).
Sylvester Stallone con su hijo Sage en Rocky V
Lo único que me sale decir al final es: Descansen en paz

lunes, 9 de julio de 2012

Fallece Ernest Borgnine, uno de los grandes representantes del Hollywood dorado

                             EL ACTOR HA MUERTO A LOS 95 AÑOS

Nos ha dejado otra leyenda del cine de toda la vida, Ernest Borgnine. Precisamente un servidor le dedicaba un artículo en enero del año pasado por permanecer en activo a los 94 años al aparecer en la película Red, junto a Helen Mirren, Morgan Freeman y Bruce Willis.
Ernest Borgnine (1917-2012)
Se da la circunstancia de que este actor, que nació en 1917, aparece en una de las películas que más he visto en mi vida, La aventura del Poseidón (Ronald Neame, 1972) una de las cumbres del cine de catástrofes. En dicho filme formaba parte de un reparto de lujo, ya que le acompañaban Gene Hackman, Shelley Winters, Red Buttons, Jack Albertson (todos ellos ganadores del Oscar cuando rodaron el filme), Stella Stevens, Roddy MacDowall, Leslie Nielsen o Pamela Sue Martin (la primera Fallon Carrington de la serie Dinastía). Todos ellos intentan sobrevivir dentro de un barco de lujo vuelto literalmente del revés a causa de una ola gigante.
Borgnine entre Gene Hackman y Stella Stevens
Pero la carrera de Ernest Borgnine estuvo muy vinculada a filmes míticos, como De aquí a la eternidad (Fred Zinnemann, 1953) la ganadora indiscutible de los Oscar en la ceremonia de 1954 con ocho estatuillas, entre ellos los de Mejor Película, Director, Guión y Actores de Reparto para Frank Sinatra y Donna Reed, en un reparto encabezado por Burt Lancaster, Deborah Kerr y Montgomery Clift.
El actor junto a Montgomery Clift y Frank Sinatra
Después de coincidir en otro filme junto a Burt Lancaster, Veracruz (Robert Aldrich, 1954) donde también estaban Gary Cooper y Sara Montiel y unos cuantos filmes más, como Johnny Guitar (Nicholas Ray, 1954), en 1955 llegó la película que lo consagró, Marty, dirigida por Delbert Mann, por la que obtuvo el Oscar al Mejor Actor en la ceremonia de 1956 donde precisamente dicha película triunfó siendo premiada como la Mejor Película y recibir, además los Oscar al Mejor Director y al Mejor Guión. 
El actor con su Oscar en 1956, a la derecha de Grace Kelly
La figura de Borgnine se consolidó ya para siempre y su presencia era constante en filmes de calidad. Para hablar con conocimiento de causa mencionaré aquellos filmes que yo he visto. Por orden cronológico y formando parte de repartos de lujo, aparte de los títulos ya mencionados, yo le vi en el filme histórico Los Vikingos (Richard Fleischer, 1958) donde compartía cartel con otra leyenda que aún está entre nosotros, Kirk Douglas, además de Tony Curtis y Janet Leigh.

Otra joya, en este caso del cine bélico en la que participó fue Doce del patíbulo (Robert Aldrich, 1967) en un reparto de campanillas: Lee Marvin, George Kennedy, Telly Savalas, Donald Sutherland, Robert Ryan, Charles Bronson John Cassavetes etc... con una trama, ambientada en la Segunda Guerra Mundial, espectacular y un tercio final para enmarcarlo.
En la ejemplar Doce del patíbulo (1967)
Dos años después ayudó a la regeneración del western, gracias a su participación en Grupo salvaje (Sam Peckinpah, 1969), junto a William Holden, Robert Ryan, Ben Johnson o Edmond O'Brien. Tampoco se le daba mal el género bíblico, como demostró en su participación en la miniserie Jesús de Nazaret (Franco Zeffirelli, 1977).

La televisión fue otro de los medios donde no dudó en acudir participando en episodios de series como Vacaciones en el mar o Se ha escrito un crimen. Precisamente el último papel que le vi fue en dos episodios entre ellos el último de Urgencias (1994-2009), una participación de lujo para cerrar una serie que ha marcado la historia de la pequeña pantalla y se puso su voz a sí mismo en un capítulo de Los Simpson de 1993.
Borgnine en 2009 en la serie Urgencias
Como curiosidad menciono que Ernest Borgnine fue un asiduo para los niños ya que le puso la voz a un hombre sirena en la serie de animación Bob Esponja.

Se nos ha ido un actor de raza que amaba su profesión como demuestra el que encabezara el reparto de una película rodada este año The man who shook the hand of Vicente Fernández y que era consciente del cariño que el público le tenía. Prueba de ello fue la asistencia a las dos últimas reuniones de ganadores del Oscar celebradas en 1998 y en 2003. Aquí les dejo el video de la reunión del 98.

Sirva todo esto para despedir a un gran actor para la eternidad, Ernest Borgnine.

miércoles, 4 de julio de 2012

Con ellos llegó el escándalo al escenario

En toda expresión artística que se precie existen ciertas personas cuya obra no deja indiferente. En el teatro pasa lo mismo, a lo largo de la Historia, varios autores han visto cómo el tema que trataban en sus obras, o la manera de plantearlos se traducían en un revuelo por parte de los espectadores, que, hasta ese momento, no estaban acostumbrados a ver y oír ciertas cosas.

Para empezar con un ejemplo que ha llegado hasta nuestros días citaré en primer lugar la obra Equus, del autor británico Peter Shaffer (1926).
Peter Shaffer
El autor de la aclamada Amadeus (1979), planteó en Equus (1973), llevada al cine por Sidney Lumet en 1977,  el inquietante caso de un joven que ciega caballos. Aparte del perturbador tema, la obra muestra uno de los desnudos integrales masculinos más recordados de la historia del teatro, algo que no dejó de llamar la atención recientemente, concretamente en 2007 por una puesta en escena de la obra protagonizada por Daniel Radcliffe. Para muchos espectadores ver completamente desnudo al Harry Potter cinematográfico fue bastante impactante. 
Daniel Radcliffe en Equus
Aunque hay que decir que el revuelo en este caso fue por ser el protagonista quien era. Si nos remontamos a años atrás, hay que mencionar inevitablemente la puesta en escena en España de la mencionada obra en 1975 donde Juan Ribó y María José Goyanes se mostraban del mencionado modo. La obra, dirigida por Manuel Collado, marido de la actriz, no dejó a nadie indiferente.

Para hacer este repaso ameno me ceñiré a una serie de autores muy conocidos cuyas obras no pasaron inadvertidas. Sin dejar de suponer el escándalo que tuvo que suponer Tito Andrónico, de William Shakespeare, por el grado de crueldad de la obra, quiero empezar por el autor irlandés, George Bernard Shaw (1856-1950).
George Bernard Shaw
Pieza clave del teatro de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, escribió diversas obras con gran carga de crítica social, como Oscar Wilde, pero Shaw sufrió los ataques de la censura de la época por su obra La profesión de la señora Warren (1894), la cual, al tratar el tema de la prostitución, vio postergado su estreno en un escenario hasta 1902. Esta obra tuvo, en España, una recordada versión televisiva en el espacio Estudio 1 dirigida por Pilar Miró en 1979 con un reparto de lujo: Julia Gutiérrez Caba, Maribel Martín, Ismael Merlo, Eusebio Poncela y Agustín González. En 1997 fue llevada a los escenarios de la mano de Calixto Bieito y con Julieta Serrano en la piel de la protagonista.

El escritor francés Alfred Jarry (1873-1907) escandalizó con su obra Ubú Rey (1896) donde, con un tratamiento innovador para lo que era el teatro tradicional realizaba una mordaz sátira a los que están en el poder.
Por su parte, el escritor noruego Henrik Ibsen (1828-1906) se vio obligado a cambiar el final de su obra Casa de muñecas (1879), ya que, en un principio, la protagonista, Nora, decide abandonar el domicilio conyugal, algo inconcebible para la época, aunque actualmente el final inicial se mantiene, como en la última versión en España de la obra dirigida por Amelia Ochandiano y protagonizada por Silvia Marsó y Roberto Álvarez. 
Silvia Marsó y Roberto Álvarez en escena
Marsó asombró con su interpretación de Nora, un personaje que en España hicieron anteriormente Amparo Baró en teatro o Berta Riaza, Julieta Serrano y Amparo Larrañaga en distintas etapas del mítico espacio televisivo Estudio 1.

El escándalo también acompañó a la obra de Ibsen Espectros (1881), al tratar el caso de una mujer que oculta los vicios de su marido de cara a la sociedad. En España Julieta Serrano y José Mª Pou la interpretaron sobre las tablas en 1994 dirigidos por John Strasberg.

Pero si hay que hablar de autores con el escándalo a sus espaldas hay que mencionar a dos dramaturgos estadounidenses esenciales en el panorama teatral del siglo XX. El primero de ellos es Tennessee Williams (1911-1983). La temática de sus obras era tan explicita que en las adaptaciones a la gran pantalla se tuvieron que suavizar algunos temas y dejarlos sugeridos sutilmente, no en todos los casos.

Tennessee Williams
Este autor tiene en la sexualidad uno de sus puntos fuertes. Su plasmación en las tramas de sus obras convertía en acontecimiento cada uno de sus estrenos, por los comportamientos de muchos de los personajes que salían de su imaginación. Uno de los primeros en trascender es Stanley Kowalski, el atractivo protagonista de Un tranvía llamado deseo (1947), encarnado tanto en teatro como en cine (versión de 1951) por Marlon Brando, dirigido en ambas ocasiones por Elia Kazan. En esta obra el deseo que despierta Kowalski en su cuñada Blanche se corta con un cuchillo, tratándose temas como la homosexualidad y, para sorpresa del público, la violación de Blanche por parte de Kowalski.
Marlon Brando, el inolvidable Kowalski cinematográfico

En España fue muy célebre la versión que puso en pie José Tamayo en 1994 con Pedro Mari Sánchez, Ana Marzoa y Natalia Dicenta. La temporada pasada Mario Gas puso en pie la obra, en esta ocasión con Vicky Peña, Roberto Alamo y Ariadna Gil.
Vicky Peña y Roberto Álamo en una escena del montaje
 Otra obra que causó revuelo fue La gata sobre el tejado de zinc caliente (1955) donde, en un matrimonio, la supuesta indiferencia del marido esconde una relación de amistad que encubría sentimientos homosexuales por parte de un amigo que se suicidó lo cual se refiere de manera explícita en la obra y se omite en la famosa versión cinematográfica dirigida en 1958 por Richard Brooks e interpretada por Paul Newman y Elizabeth Taylor.
Paul Newman y Liz Taylor en la adaptación cinematográfica
En España se recuerdan montajes como el protagonizado por Carlos Larrañaga, María José Goyanes y José Bódalo en 1979 con dirección de José Luis Alonso, el de 1984 con Carmen Elías y Eusebio Poncela dirigidos por Carlos Gandolfo o el interpretado por Aitana Sánchez Gijón y Carmelo Gómez/ Toni Cantó dirigido por Mario Gas en 1996. Álex Rigola fue el último en llevar la obra a los escenarios españoles, en 2011.

Una escena del montaje de Álex Rigola
Una de la obras de Williams más impactantes fue De repente, el último verano (1958) donde se habla de homosexualidad y canibalismo en el intento de saber qué traumatiza a una joven tras la muerte de su primo durante unas vacaciones estivales . La obra fue llevada al cine por Joseph L.Mankiewicz en 1959 con Katharine Hepburn, Montgomery Clift y Elizabeth Taylor, de nuevo insinuando vagamente el tema de la homosexualidad.

En España la obra la puso en pie José Carlos Plaza en 1976 con Enriqueta Carballeira y Joaquín Hinojosa y en 2006 José Luis Sáiz dirigió un nuevo montaje con Susi Sánchez, Olivia Molina y Mariano Alameda.
Susi Sánchez en el montaje de 2006
 Siguiendo con el tema de la sexualidad, otra autora a destacar en el panorama teatral sería Lillian Hellman (1905-1984), la cual en La Calumnia (1934) trataba abiertamente el tema del lesbianismo, centrándose en un rumor lanzado por una niña sobre la relación entre dos profesoras del internado donde estudia. Finalmente una de ellas le confiesa a las otra, que tiene novio, sus verdaderos sentimientos, previo esto a un trágico final.

Lillian Hellman

Lo curioso es que se hizo una primera versión en el cine en 1936, dirigida por William Wyler con el título en España de Esos tres donde la atracción lésbica se convierte en enamoramiento por el novio de la amiga. Sin embargo, en 1961 se hizo una segunda versión, de nuevo dirigida por Wyler, con Shirley MacLaine y Audrey Hepburn, donde, sin decir la palabra lesbianismo en ningún momento, sí se habla abiertamente del tema. 
Audrey Hepburn y Shirley MacLaine en en el explícito filme de 1961
En España se estrenó el mismo año de la película mencionada con dirección de Cayetano Luca de Tena y un reparto brillante: Montserrat Salvador, Mayrata O'Wisiedo, Amparo Baró, Manuel Gallardo,María José Alfonso, María Jesús Lara y Concha Leza. Uno de los últimos montajes lo hicieron Cristina Higueras y Fiorella Faltoyano dirigidas por Fernando Méndez Leite en 2005.
Faltoyano e Higueras en el montaje

Quedarían muchos ejemplos pero creo que con estos queda bien ejemplificado lo que supone ver un escándalo sobre un escenario y con la advertencia de que, por mucho teatro que se haya visto siempre aparecerá alguien con la capacidad de escandalizar.