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jueves, 25 de octubre de 2018

Helena Alonso: "La musicoterapia es una disciplina complementaria a los tratamientos tradicionales"

Helena Alonso (Oviedo, 1986) es una joven inquieta y apasionada de su trabajo. Formada como soprano, también es profesora de música y musicoterapeuta, disciplina que tiene el objetivo de mejorar la calidad de las personas a través de la música y los sonidos. Su implicación por dar a conocer la musicoterapia es absoluta. De hecho es Vicepresidenta de ADIMTE (Asociación para el desarrollo y la investigación de la Musicoterapia).

El Rinconcillo de Reche habló con ella sobre esta beneficiosa disciplina y de su trayectoria artística, recordando un momento muy especial para ella además de conocer sus gustos en distintos terrenos culturales. Pasen y lean.

Pregunta: ¿Qué le hizo interesarse por la musicoterapia?

Helena Alonso: Pues el primer impulso fue una experiencia personal y familiar. Cuando yo tenía más o menos catorce años a mi abuela paterna le diagnosticaron Alzheimer. Vivimos durante diez años el progresivo deterioro de la enfermedad y pude comprobar el poder de la música. En los últimos meses estaba totalmente con los ojos cerrados, sin comunicarse con nadie. Mi abuela es de la parte de Aragón, Navarra, La Rioja, la zona donde se canta la jota y ella lo hacía muy bien. Pues una de sus hijas, mi tía, las cantaba con ella hace años y cuando venía a visitarla le cantaba jotas y mi abuela despertaba: su cuerpo se abría, su pecho se expandía, recuperando su voz a pleno pulmón. Cuando acababa la jota volvía a como estaba antes. Esto no se puede llamar musicoterapia pero era un evidente ejemplo del poder de la música y si eso beneficiaba a mi abuela podía hacerlo con cualquier persona y mejorar su calidad de vida.

P.: Es una experiencia que es lógico que marque y que le hiciese reflexionar...   

H.A.: Así es. Además. yo, como profesora, siempre he considerado a la música como una forma de vida, no como una materia que hay que enseñar. Yo pienso que con la música se puede vivir mejor y más feliz en comunidad, siendo mejores personas. Siempre ha existido en mí una visión sociológica de la música.

P.: Como profesional de la musicoterapia ¿cómo definiría esta especialidad a la hora de aplicarla?

H.A.: El término "musicoterapia" es aún bastante desconocido. Estamos luchando mucho. En España hay varias asociaciones. Diez de éstas, entre ellas ADIMTE, forman parte de las AEMTA-EMTC (Asociaciones pertenecientes a la Confederación Europea de Musicoterapia). Ademas, algunas de ellas formamos parte de la FEAMT (Federación Española de Asociaciones de Musicoterapia). A nivel internacional, además, existe la World Federation of Music Therapy. Desde todos estos lugares se intenta divulgar bien y subsanar errores con respecto a la musicoterapia. La mencionada World Federation of Music Therapy la define como el uso de los elementos de la música (el ritmo, la melodía y la armonía) con objetivos terapéuticos y por parte de un profesional cualificado y preparado. No puede ejercerla un músico o un profesor de música. Los objetivos son amplísimos y el tipo de usuario, paciente o cliente también. Se puede usar desde la etapa prenatal, para afianzar vínculos entre los padres y las madres con el feto, hasta la última etapa de la vida, ayudando en los cuidados paliativos. Puede parecer idílico decir que funciona con cualquier persona, pero es cierto.

Lo que sí quiero aclarar es los musicoterapeutas se suelen especializar en un colectivo determinado o con unas características específicas. Como disciplina abarca objetivos de tipo emocional, físico, psicológico, afectivo, fisiológico o cognitivo. Dependiendo del paciente se trabaja de una manera más individual e incluso interdisciplinar con otros profesionales de la fisioterapia, la medicina o la psicología... Se suele personalizar un tratamiento específico con la persona para poder tratarla de la manera más completa posible.

Uno de los errores más divulgados es calificarla como terapia alternativa, como es definida en varios sitios. Luchamos mucho por aclarar este concepto. Lo alternativo se suele asociar como otra opción a la medicina tradicional y nosotros no pretendemos sustituir medicamentos ni a profesionales de la medicina. Es una disciplina terapéutica complementaria a los tratamientos tradicionales.

P.: El hecho de que para ser musicoterapeuta haya que hacer un máster, en su caso de tres años, ya le da más seriedad al tema...     

H.A.: Sí. Los requisitos para formarse como musicoterapeuta en España, según la Comisión de Acreditación Española de Musicoterapeutas, obligan actualmente a realizar un máster con un número determinado de horas entre teoría y práctica, concretamente seiscientas.  El problema que existe actualmente es que es una disciplina que se está poniendo de moda, y comienzan a proliferar cursos que te garantizan profesionalizarte en esta disciplina sin cumplir los requisitos mencionados. Eso da como resultado una mala formación y, por lo tanto, una mala práctica de la musicoterapia. La cuestión es que la música no es inocua y por eso existe la musicoterapia. Puede beneficiar mucho pero mal ejercida puede hacer mucho daño, obteniendo unos resultados opuestos. Lo que queremos es mejorar la calidad de vida y con eso no se puede jugar.

P.: ¿Cómo es específicamente el método de trabajo?

H.A.: Existen diferentes modelos de musicoterapia, cada uno de los cuales requiere una especialización concreta. Hay un poco de variedad a la hora de trabajar esta disciplina. Existe otra denominada sonoterapia basada en los sonidos y en las vibraciones, usando por ejemplo los cuencos tibetanos. A veces la musicoterapia absorbe aspectos de esta disciplina porque al fin y al cabo la música es sonido. Yo trabajo mucho con el timbre del sonido porque aporta identidad a éste y, por lo tanto, a las personas. Otra de las creencias erróneas relativas a la musicoterapia es que siempre se trabaje con la música clásica.

Los beneficios de la música clásica vienen derivados del hecho de que es compleja y ofrece muchas posibilidades que no da la música ligera. Además mucha parte de la música clásica es instrumental y quitarle la palabra y la voz nos ayuda más para entrar en el subconsciente de las personas, ya que la  palabra y el texto el cerebro lo reconoce en la parte racional, consciente, y la música pura instrumental lo hace el inconsciente.

El primer paradigma de la musicoterapia es trabajar con la identidad de la persona que tienes delante, que nosotros denominamos identidad sonora. Ello implica cómo ha sido la historia musical de esa persona y cuál es su inconsciente musical y sonoro. En ocasiones no tiene mucho sentido que se emplee música clásica con una persona que no ha tenido ningún contacto con ella. Lo que se hace es trabajar con las músicas que esa persona ha escuchado durante su vida. De hecho, previa al trabajo, hay una entrevista con el paciente y sus familiares para conocer ese aspecto y trabajar con sus propias músicas. Algunas de ellas pueden ser en vivo hechas por el musicoterapeuta o por el paciente, por ambos o en grupo. 

P.: Me gustaría que ahondase un poco más en tema de la especialización    

H.A.: Existen varias maneras de hacerlo. Uno puede especializarse dependiendo de los devenires de la vida o por la propia identidad y lo que a uno le mueve. En mi caso concreto me he especializado en los temas  que tienen que ver con la voz y todos los procesos relacionados con ella, el timbre o la identidad. Me interesan mucho porque yo misma los he vivido a nivel personal y profesional, por lo que, a base de subsanarlos en mí misma, me he hecho fuerte en ese campo. También he trabajado con personas con trastorno del espectro autista, sobre todo niños, también con niños con parálisis cerebral o que padecen las denominadas enfermedades raras, con trastornos graves y desconocidos. 

En el último año me he centrado, además, en trabajar con personas con problemas respiratorios y mi trabajo final del máster lo centré en los actores, a los que la musicoterapia ayuda a desarrollar la creatividad, un factor que las personas que se dedican a este trabajo necesitan. Incluso esa herramienta sirve como terapia porque los actores conviven veinticuatro horas con muchas emociones. Se meten en situaciones imaginarias donde el límite con la realidad es muy tenue y trabajan con emociones convulsas que les cuesta gestionar. Por ello ideé un método de trabajo para proporcionarles equilibrio emocional en su vida personal y así desarrollar mejor su faceta profesional.

P.: Precisamente algunos métodos interpretativos han demostrado ser productivos a nivel creativo pero que repercuten negativamente a nivel personal... 

H.A.: Exacto. Algunos de esos métodos requieren un soporte psicológico complementario, porque se remueven muchas cosas y se abren cajas de Pandora, igual que con un músico. Remover cosas internas sucede con frecuencia. Para atenderlas adecuadamente existen la dramaterapia y el psicodrama. Hay que cuidar los canales que se abren terapeuticamente. Yo trabajé  bajo un paradigma científico, un modelo experimental. Lo realicé con actores de la vertiente de William Layton, discípulos de José Carlos Plaza. Se trata de una corriente más racional, técnica, que busca las emociones desde otro lado. Hallé resultados curiosos porque los cuantitativos no coincidían con los cualitativos.

P.: A la hora de impartir musicoterapia ¿existen lugares específicos especializados? 

H.A.: Sí que los hay. La mayor parte de nosotros, los musicotepeutas, trabajamos de manera autónoma. Algunos trabajan en clínicas de fisioterapia, ayudando a la rehabilitación  física, muchos en clínicas de psicoterapia, de logopedia etc. Después también se trabaja mucho con Asociaciones de Pacientes como la Asociación de Parkinson de Madrid, que tiene varios en nóminas. También se trabaja en hospitales, muchas veces por proyectos esporádicos que consiguen financiación pública o privada, y algunos están incorporando musicoterapeutas en sus plantillas. Esto sería musicoterapia clínica o sanitaria pero también existe la educativa que se lleva a cabo en entornos escolares para mejorar ciertas habilidades cognitivas pero que se diferencia bastante de una clase de música. También se aplica al ámbito social, para lograr la integración, por lo que se colabora en centros con trabajadores sociales. 

P.: Desde su experiencia personal ¿podría evocar un caso concreto que le haya llamado la atención por cómo ha evolucionado el paciente? 

H.A.: Más que uno en concreto lo que me sorprende de la musicoterapia es que suele partirse de una improvisación y el resultado es mejor de lo que esperas. Las sesiones se preparan pero los procesos son imprevisibles y más fructíferos de lo que se ha pensado. El gran aprendizaje para mí es comprobar que un diagnóstico es una palabra, ya que no define a una persona y uno no se puede guiar por lo que diga un manual sobre un trastorno concreto ya que son generalidades y cada persona es un mundo.

P.: Centrándonos ya en su formación, impresiona los distintos campos en los que se ha movido, estando especializada en el terreno lírico...  

H.A.: Sí, tengo muchas vocaciones. En mi vida hay un triángulo profesional que va rotando por coyunturas de la vida. Por un lado está la docencia, a la que amo, ya que es un vehículo de transformación de la sociedad. He intentado despegarme de ella pero he vuelto echándola mucho de menos. La musicoterapia era un deseo desde niña y, cuando vi lo que era, al formarme ha superado mis expectativas. Me ha cautivado totalmente, por lo que tampoco puedo deshacerme de ella. Toda la parte artística, aunque el canto predomine, implica todo. Me desligo a ratos pero vuelvo porque cuando se prueba lo que se siente en un escenario no se puede dejar nunca. 

P.: A nivel artístico ¿qué experiencia profesional no olvidará en la vida?

H.A.: Yo jamás olvidaré un momento que sigo recordando siete años después: todos los ensayos y funciones de Los diamantes de la corona en el Teatro Campoamor dirigido por José Carlos Plaza, ya que compartí escenario con el que hoy es mi pareja (la entrevistada se refiere al gran actor y ayudante de dirección Jorge Torres). Fue un hermoso montaje que compartí también con amigos y allí conocí a mi compañero de vida. Eso hace que la casa esté llena de recuerdos: fotos, cuadros y máscaras que nos recuerdan cada minuto de aquel momento. Es una persona impresionante. Ese montaje me recuerda lo afortunada que soy en la vida porque conocí lo bonito que hay detrás del teatro: las personas especiales que te encuentras en el camino y esa obra lo aúna todo.

P.: Para finalizar me gustaría hacerle un mini test cultural. Comenzando por la faceta artística que tiene más próxima ¿Qué ópera o momento de alguna le entusiasma?  

H.A.: A mí me pone los pelos de punta cualquier ópera que tenga un coro y una orquesta gigantesca, como el de Aida o Nabucco y, como soy soprano, las grandes arias de títulos como La bohéme, Gianni Schicchi o Madama Butterfly.

P.: Hablando ahora del teatro de texto ¿qué función no olvidará nunca?  

H.A.: En este terreno sigo impregnada por el lado personal. Nunca olvidaré La noche de las tríbadas (de Per Olov Enquist), que protagonizó mi pareja. Yo vi en el escenario el resultado de todo un proceso que duró un año. Me sorprendió e impresionó mucho porque no lo reconocía por la manera en que se metió en el personaje que interpretaba, August Strindberg. Su trabajo de documentación fue muy intenso, a través de libros, cuadros, música, películas, de todo. Tampoco olvidaré Hécuba, donde él trabajó como ayudante de dirección. Y True West la llegué a ver siete veces. Entre ensayos y el hecho de que hubiese dos elencos hace que sea la obra que más he visto en mi vida.

P.: Ahora hablando de cine ¿qué película le ha impactado más?

H.A.: El diario de Noah, por toda la situación que conté anteriormente en mi familia, con el tema del Alzheimer, y Siete almas, que protagonizó Will Smith, rompo a llorar, es un gran derroche de humanidad.

P.: Para finalizar ¿qué libro le ha marcado?

H.A.: Tengo grabado a fuego desde la infancia Momo de Michael Ende y otro sería El juego de Ender de Orson Scott Card, por el tema de la fantasía.

A nivel profesional me gusta mucho El cerebro del niño de Daniel J.Siegel. Me lo recomendaron y me sirvió mucho para saber cómo se formó mi mente y mi personalidad, y en el plano profesional me sirvió para atender a mis alumnos y a otras personas.

viernes, 26 de junio de 2015

"Otello" de Verdi inaugurará en octubre la nueva temporada operística del Maestranza

En la programación brillan, además, títulos como El barbero de Sevilla, Los diamantes de la corona, L'elisir d'amore o el estreno en España de El Rey Candaulo


Ya se conocen todos los detalles de la programación del Teatro de la Maestranza para la temporada 2015-2016 y que marca una nueva etapa con John Axelrod como Director Artístico y Musical de la ROSS, precisamente cuando, tanto el Teatro como la Orquesta, celebran sus bodas de plata.
Por empezar, hay que destacar que el Teatro de la Maestranza, cuyo Director Artístico sigue siendo Pedro Halffter, ofrecerá una serie de títulos destacados si nos centramos, en primer lugar, en la ópera y la zarzuela.

. La temporada operística comenzará el 31 de octubre con la primera representación (estará en cartel hasta el 9 de noviembre) de Otello de Giuseppe Verdi. El gran compositor italiano, del que hemos visto en estas últimas temporadas Aida o Rigoletto, se basó en la célebre obra teatral de William Shakespeare para realizar una ópera apasionante que se estrenó en la Scala de Milán en 1887. El montaje que se verá en Sevilla se trata de una coproducción entre la Fundación Teatro Massimo de Palermo y la Fundación Teatro San Carlo de Nápoles.
Una imagen del Otello que se verá en el Maestranza. L. Romano
Halffter se encargará de la dirección musical mientras que el alemán Henning Brockhaus se encarga de la dirección de escena y de la iluminación. Esta producción contará con las voces del tenor estadounidense Gregory Kunde, la soprano nacida en Santa Monica, Julianna Di Giacomo o barítono español Ángel Ódena.

. El segundo plato fuerte de la temporada llegará los días 2, 4 y 5 de diciembre con la representación de la zarzuela Los diamantes de la corona, con música de Francisco  Asenjo Barbieri. Se trata de una producción del Teatro de la Zarzuela del 2010 con dirección escénica del maestro José Carlos Plaza (de quien pudimos ver en el coliseo hispalense su espléndido montaje de El gato montés) y Musical de Oliver Díaz.
Los diamantes de la corona, a principios de diciembre. Fernando Marcos      
Profesionales de la talla del figurinista Pedro Moreno, quien pinta a mano trajes de época, o Francisco Leal a cargo de la escenografía, y la iluminación, junto a Pedro Yagüe, o Jorge Torres como ayudante de dirección, ponen toda su sabiduría para poner en pie esta joya de corte histórico estrenada en 1854. Estará interpretada por Sonia de Munck, Cristina Faus, Carlos Cosías o Fernando Latorre, entre otros.

. Ya en el 2016 continúa la ópera con un título muy significativo, El barbero de Sevilla de Gioacchino Rossini. Se trata de la reposición de la producción del propio Teatro de 1997 con dirección escénica de José Luis Castro y musical de Giuseppe Finzi. Con escenografía de Carmen Laffon y Juan Suárez, este célebre título del bel canto, ambientado precisamente en Sevilla, se verá del 8 al 16 de febrero, coincidiendo con la conmemoración de los doscientos años de su estreno en Roma.
Una escena de El barbero de Sevilla de Rossini, en escena en febrero                          
La producción contará con las voces del tenor italo-americano Michele Angelini, el barítono canadiense  Elliot Madore o el barítono italiano Renato Girolami.

. Del 13 al 21 de mayo se representará la tercera ópera de la temporada, L'elisir d'amore de Gaetano Donizetti, producción del Nausica Ópera Internacional de Parma que cuenta con dirección escénica de Víctor García Sierra y musical de Yves Abel y la peculiaridad de la escenografía y el vestuario a cargo del célebre artista colombiano Fernando Botero, lo cual da un toque especial a esta joya estrenada en 1832.
Una escena de L`elisir d'amore bajo la óptica de Botero
En cuanto a las voces destacan las de la soprano granadina María José Moreno y la del tenor californiano Joshua Guerrero.

. La temporada operística del Maestranza finalizará con un estreno nacional: Del 20 al 24 de junio se representará El Rey Candaulo, ópera inconclusa de Alexander von Zemlinsky y que fue estrenada en Hamburgo en 1996 una vez que la completó Anthony Beaumont. Se trata de una producción de la Fundación Teatro Massimo de Palermo con dirección musical de Pedro Halffter y escénica de Manfred Schweigkofler. Contará con las voces de Nicola Berger Carbone y Martin Gantner.

Una escena de El Rey Candaulo, estreno en España en junio
. Los niños también forman parte del público del Teatro de la Maestranza como lo demuestra la programación de dos óperas para que puedan apreciar de una manera lúdica el valor de la ópera.

Para la temporada 2015-2016 se contará con Guillermo Tell de Rossini a cargo de La Baldufa para poner en pie esta célebre composición del 9 al 11 de diciembre. Y por otro lado, del 27 al 29 del mismo mes se podrá ver El pequeño deshollinador de Benjamin Britten, que estrenó en 1949 inspirándose en una historia real ambientada en el Londres victoriano. Se trata de una producción del Teatro de la Maestranza con dirección musical de Manuel Busto y de escena de Juan Dolores Caballero, con la participación de la Escolanía de Los Palacios, como ya ocurriese en Tosca.
El pequeño deshollinador, ópera para toda la familia en diciembre
DANZA, RECITALES Y FLAMENCO

El Teatro de la Maestranza ofrecerá espectáculos de los más diversos géneros. La danza nunca falta en la programación, como lo demuestra la presencia de diversas compañías:

. El Ballet Nacional de Johannesburgo dirigido por Iain MacDonald representará el 14 de noviembre Don Quijote con coreografía de Alexander Gorsky sobre la de Petipa con partitura de Ludwig Minkus y el 15 de noviembre tendrá lugar una Gala de Danza, donde ofrecerá fragmentos de varias de sus coreografías más reconocidas.
Un momento de Don Quijote por el Ballet Nacional de Johannesburgo
. Tras las navidades el alemán Aalto Ballet Essen, dirigido por Ben Van Cauwenbergh, estará del 7 al 10 de enero representando Romeo y Julieta con la música del gran Sergei Prokofiev.
Un instante de Romeo y Julieta. Photos Bettina
. Otro plato fuerte en lo que a danza se refiere será la llegada del Ballet Nacional de España el 5 y el 6 de mayo con el espectáculo Sorolla, basada en cuadros del célebre pintor valenciano. El director del Ballet, Antonio Najarro, se encarga de la coreografía y la dirección de escena correrá a cargo de Franco Dragone, en un espectáculo con música del gran Paco de Lucía, Juan José Colomer, Enrique Bermúdez, además de temas populares.
Un bello momento de Sorolla, por el Ballet Nacional de España    S. Belyaevsky

Los Recitales Líricos serán otros de los platos fuertes de la temporada, haciendo que pisen el escenario artistas de reconocidísima trayectoria:

. Para empezar, la gran Ainhoa Arteta, acompañada al piano por Rubén Fernández Aguirre ofrecerá el 31 de enero el espectáculo denominado La Voz y el Poeta. Homenaje a Federico García Lorca. Donde textos del autor de Yerma o La casa de Bernarda Alba serán acompañados por hermosas músicas del propio Fernández Aguirre, Antón García Abril o Xavier Montsalvatge.

Ainhoa Arteta rendirá tributo a Federico García Lorca
. Otra gran cita será el 20 de febrero en la que el veterano barítono y maestro del bel canto Leo Nucci (inolvidable Rigoletto), acompañado por la Italian Opera Chambre Ensemble cantará canciones y arias de Verdi, Bellini y Donizetti.
Leo Nucci, el 20 de febrero. R.Ricci
 . Por último, el 12 mayo la soprano milanesa Roberta Invernizzi, acompañada por la Orquesta Barroca de Sevilla ofrecerá arias de un genio: Haendel

El flamenco tendrá también un lugar destacado durante la próxima temporada del Maestranza como demuestran el guitarrista y compositor Rafael Riqueni quien, el 21 de noviembre presentará su nuevo disco, Parque de Maria Luisa. El 15 y el 16 de diciembre tendrá lugar el espectáculo Farruquito y familia, y el 6 de febrero el Ciclo Flamenco finaliza  con Trío de Oro, ideado y dirigido por José Luis Ortiz Nuevo y que reunirá en el mismo escenario el cante de José Valencia, el baile de Isabel Bayón y Pepe Habichuela a la guitarra.
Trío de Oro, con Isabel Bayón, Pepe Habichuela y José Valencia
Asimismo habrá conciertos de piano a cargo de la donostiarra Judith Jaúregui, quien, el 21 de febrero, interpretará música de Chopin, Debussy, Liszt o Federico Mompou. A su vez la georgiana Khatia Buniatishvili actuará el 29 de marzo ofreciendo un concierto romántico.
Judith Jáuregui actuará el 21 de febrero
Por otro lado, en la sala Manuel García se desarrollará el Ciclo de Jóvenes Intérpretes con el violonchelista asturiano Gabriel Ureña, quien , el 3 de diciembre, tocará música de Beethoven, Brahms y Schumann. Y el 17 de mayo, el pianista nacido en Ubrique Gregorio Benítez tocará piezas de Bach, Manuel Castillo, Beethoven o Messiaen.

Gabriel Ureña dará un concierto el 3 de diciembre      Yerai Menéndez
Y el Ciclo Grandes Intérpretes lo compondrán Chick Corea y su banda The Vigil, que actuarán el 7 de noviembre, Hiromi Trío, el 14 de marzo y Estrella Morente junto al pianista Javier Perianes unen sus fuerzas el 30 de junio en un concierto donde se dan la mano Manuel de Falla, Lorca, Bizet o Poulenc.


Si hablamos de conciertos una cita obligada de la temporada 2015-2016 es la Gala Lírica que se celebrará el 30 de abril para conmemorar los 25 años del Teatro de la Maestranza y de la ROSS y los 20 del Coro de la Asociación de Amigos del Teatro de la Maestranza  y que estará dirigida por Pedro Halffter.
Pedro Halffter dirigirá la Gala Lírica Conmemorativa de Aniversario


CONCIERTOS DE LA ROSS

La temporada 2015-2016 es el comienzo de una nueva etapa para el Teatro de la Maestranza y la ROSS, ya que John Axelrod afronta la dirección artística y musical de la Orquesta. El Maestranza ofrecerá dieciséis conciertos de abono de los que dirigirá ocho.  Todos están englobados en el sugerente título de Los Sonidos del Mediterráneo. Axelrod dirigirá el primero de los conciertos el 17 y el 18 de septiembre, el cual, bajo el título de Nueva Era, que apuesta por piezas de compositores vivos como Nuria Núñez o Aaron Jay Kernis.
John Axelrod

. Axelrod volverá a dirigir a la ROSS en el sexto concierto (19 y 20 de noviembre) que tiene el esclarecedor título de Francia se inspira en España en el que oiremos música compositores de nuestro país vecino como Emmanuel Chabrier, Maurice Ravel o Jacques Ibert con aires españoles.

. Los tres conciertos siguientes también estarán dirigidos por John Axelrod. El séptimo (14 y 15 de enero) tiene un marcado carácter español. Bajo el título de El Amor y la Muerte se tratará se un concierto que contará con la voz de Esperanza Fernandez, la guitarra de José María Gallardo del Rey y un conjunto de bailarines . Todo ello para disfrutar de la Suite de El amor brujo de Manuel de Falla, Danzas españolas de Enrique Granados o el Concierto de Sevilla del propio Gallardo del Rey.

. El octavo y el noveno concierto nos introducen directamente en el exotismo oriental y cuenta con estrenos absolutos del compositor turco Fazil Say, residente durante esta temporada. En el concierto denominado Gran Bazar (18 y 19 de febrero) se escuchará Grand Bazaar de Say y piezas de Avner Dorman y Haydn. Por su parte el concierto Música del Magreb (25 y 26 de febrero) ofrecerá, además de la Obertura de El rapto del serrallo de Mozart, otra composición de Say: El Concierto para violín "1001 noches en el harén". El concierto se completa con temas provenientes de películas de la mano de compositores legendarios del séptimo arte como Max Steiner (Casablanca), Miklos Rozsa (El Cid), Vangelis (1492. La Conquista del Paraíso) o John Williams (Indiana Jones: En busca del arca perdida).

. John Axelrod también dirigirá el 7 y el 8 de abril el concierto número trece, Primavera, que lo compondrá Los pinos de Roma de Ottorino Respighi, Concierto para la mano izquierda de Ravel y La consagración de la primavera de Stravinski. Finalmente, Axelrod dirigirá el último concierto de la temporada, el 7 y el 8 de junio, titulado Sinfonía Sevillana que incluirá piezas de Joaquín Turina, la Habanera de Carmen de Bizet, Sevilla, suite española, de Albéniz y La vida breve y El sombrero de tres picos de Manuel de Falla.

. Por otro lado habrá conciertos con prestigiosos directores invitados como Philippe Bender, responsable del tercer concierto de abono (1 y 2 de octubre) que, bajo el título de El color francés ofrecerá piezas de Bizet, Jacques Offenbach y César Franck.
Philippe Bender                                                             Philippe Laville
. Por su parte Vahan Mardirossian dirigirá el cuarto concierto (8 y 9 de octubre): Sombras de España que incluye Corpus Christi en Sevilla de Albéniz o Danzas nocturnas de Don Juan Quijote de Aullis Sallinen.

. Giacomo Sagripanti, quien dirigió en el mes de febrero del año pasado La Cenerentola de Rossini en el coliseo sevillano, regresa para dirigir el quinto concierto de abono, La Libertad  (12 y 13 de noviembre), que incluye la Sinfonía nº 4 en La mayor de Mendelssohn o el Concierto para piano nº 27 en Si bemol mayor de Mozart.
Giacomo Sagripanti
. Otro regreso es el de Maxim Emelyanychev, quien dirigió esta pasada temporada Don Giovanni de Mozart para conducir el decimoquinto concierto el 26 y el 27 de mayo, Divertimento, con piezas con ese mismo título de Mozart y Béla Bartók y el Concierto in modo galante, de Joaquín Rodrigo.

. Finalmente destaca el concierto número catorce (14 y 15 de mayo) que, bajo el nombre de Feria y dirigido por  Mihnea Ignat ofrecerá la proyección de la película Carmen dirigida por el maestro Cecil B. De Mille (Los Diez Mandamientos, El mayor espectáculo del mundo etc...) en 1915 seguida de la bella música de Carmen de Bizet con arreglos de Hugo Riesenfeld.